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lunes, 18 de mayo de 2020

SEXO EN EL CORAZÓN


   No dejes que mis manos te confundan, se muestran claras y no se guardan nada. Desde tu frente, la mano derecha se lanza con su dedo índice acariciando tu nariz en una bajada sinuosa. Se junta, de nuevo, con la otra mano arriba. Serpentean por debajo de tus ojos que han decidido cerrarse y concentrarse: dejar de ver para poder sentir. Corazón, anular... tontean y coquetean con tus pómulos. Sonríes, exhalando un suspiro a modo de aprobación. Y aquellos dedos traviesos han parado a tu barbilla sin darte cuenta, rodeándola en círculos y amenazando con bajar hacia tu sabroso cuello.
 
   ¿Pero qué viaje sería éste sin hacer una parada en tus labios? Qué sabrosos parecen ser ahora, tan deseosos e impacientes. No se han probado aún en demasía, pienso, a pesar de los miles de pequeños besitos que te robaron en un momento de descuido. Y mis dedos juguetones acarician su contorno. Los saborean sin besarlos y los humedecen sin apenas tocarlos. Los violan con ternura de lado a lado con sólo el tacto para parar en medio de ellos. Y en un gesto de silencio se yergue en ellos.

   Sshhhh, calla. Silencio, ssshhhh, sólo permitirán un jadeo. 

    Ssshhhh, calla: haciéndonos cómplices del momento.

   Deslizo ahora el dedo posado, bajando traviesamente tu labio inferior y soltándolo de forma suave pero repentina, provocando una sonrisa traviesa en ti. Y estas manos se dirigen peligrosamente hacia abajo, al punto más dudoso de la ecuacion. El órgano más querido, por mucho que quieras restarle importancia. El que late y bombea, que provoca sentimientos. 

  El que hace que esta historia se revolucione por momentos: dichoso corazón que sientes... que dueles. Capaz de que cada beso provoque otro, que cada caricia mendigue más y más atención y de recordarte cuando no estás. De odiarte y de quererte, de echarte de menos y de ¿por qué no?, olvidarte. Pero no: te quiere y te prefiere, te siente entre tanta herida. Le gusta. Ahora dime, tú, acerca de nuestro corazón: ¿amigo o enemigo en el amor?

   🖤❤️

domingo, 22 de enero de 2017

LA PERSIANA


Cuando me meto a la cama y me arropo, de entre tantas posturas, posicionarme a la derecha es la que más me gusta...no sé. Y los pies, ¡por Dios! ¡Calor por favor! Es asesino notárselos fríos en estas noches heladas. 

   Y empieza el viaje una vez que me quito las gafas: inmersión a ese mundo desnublado con manchas de luz como protagonistas de la historia. Esas manchas borrosas dibujan siluetas rectangulares en mi habitación; la misma que me gusta mirar esperando a que el aburrimiento venga a mí. Luz proyectada a través de la persiana que juega a contar una historia en la pared. Y ésa es otra: intermitente, diferente...Una luz como la cruz verde de una farmacia: se enciende y se apaga en la pared cada mucho tiempo...el mismo que tardo en dormir, acompañándolo de un bostezo. Verde, tintineante y cuya procedencia sigue siendo un misterio por más que busque su origen a través de la ventana.
De entre todas esas rayas abstractas podrás ver un semáforo cambiante, una farola cochambrosa y un rótulo blanco a pie de calle...aunque eres libre de ver lo que quieras. Siempre lo fuiste y ésa es la magia de lo abstracto.

   Y gracias. Gracias por hacerme ver que no estaba tan solo como pensaba. Que no todo lo que tú ves, lo tenía que ver yo.

   Las últimas luchas del día vienen a mi cabeza y me rindo a la abatalla de algunas de ellas. Busco mi interruptor de apagado, es tarde ya. ¿¿Dóndeeeeee diablos está...?? ¡¡Ah, aquí!!

   Buenas noches.

viernes, 13 de enero de 2017

EN LA CUERDA FLOJA


 
Sin un sonido emocionante ni uno estridente. Abajo un vacío circular, de donde tu caída jamás podrías salir. Y de tus otras cinco compañeras, ausentes peor rígidas, adornadas bajo las curvos surcos de una piel de madera.

   Una guitarra, no tiene más. Y como en la fotografía, vamos aprendiendo a pataditas de los demás.

sábado, 7 de enero de 2017

BODY



    Regla básica de un retrato en fotografía: 

   "Enfocar a los ojos"

   Un aparte importante, sí, más no la única en una cara. Tenemos nariz, pómulos, mentón, cuello y los tan queridos labios.

  No todos los retratos descubren un rostro y sin embargo, el no tener la mirada como punto de referencia no nos tendrá nunca que desviar en nuestro esfuerzo por dotar de fuerza y atracción a nuestra toma, así como una historia que nos la describa. Eso dicen...Pues bien, algunos aprendemos muy lentamente, lo siento. Una regla más en la lista de "cosas pendientes y urgentes para aprender". Esto es, el enfocar a los ojos.

jueves, 15 de diciembre de 2016

ADOPTA UN DANI TRISTE



   Manda un SMS con la palabra "ADOPTAUNDANITRISTE" al 686 para conseguir fondos con los que comprar un flash a este pobre fotógrafo.

   Estamos de luto: mi flash ha muerto. Y para colmo este domingo me tocó trabajar.

   Yeah...

martes, 16 de febrero de 2016

EL COFRE DE LOS RECUERDOS



   Todos tenemos un baúl en el que guardamos un bien preciado. Un secreto reservado a la eternidad, que nos proteje...que les proteja. Quizás sean las cartas que nunca nos atrevimos a mandar, las que no llegaron a su destinatario o las que recibimos de alguien, resguardadas junto al recuerdo de quien nos las envió. Otros guardan joyas y oro, bienes materiales de tiempos de piratería que no hacen sino perder valor conforme tropiezan con el olvido y con el peso de problemas mayores. Algunos guardan lo que no quieren volver a desenterrar. Tal es la fuerza de nuestros secretos que se dice que un hombre se arrancó el corazón por amor y lo guardó en un cofre, enterrándolo lejos y en lugar seguro, a salvo de la mujer que traicionó su confianza.

   Secretos, cartas que nunca llegaron, riquezas, pobrezas, corazones...¿qué guardas tú?

viernes, 15 de enero de 2016

LUCES EN LA NIEBLA




   Uno de los pequeños "Rincones de Madrid", epicentro de muchas historias. Uno de mis favoritos a pesar de su sencillez: la autopista cruzada, separando la estación de metro y las Cuatro Torres. La descripción no puede ser más simple. 

   Una  neblina inundando el paisaje, de la que las torres no pudieron escapar. De acompañante, una fina lluvia repiqueteando en la cámara y mojando un objetivo para nada luminoso. Aguantar la respiración por la noche y con el frío desafiante hicieron que evitar cualquier trepidación en la toma fuera  un reto.

   De esos pocos "Rincones de Madrid" que conozco, uno a los que más apego tengo por las veces que visito en mi rutina. Frente a  frente al cruce de personas cuya complicada vida no les deja una tímida ojeada por debajo del paraguas que portan, resguardándose de la lluvia. Y aunque como muchas veces,  no haya sacado la verdadera belleza que guarda tras de sí, es un paso más al día que logre sacar las Cuatro Torres juntas, una detrás de otra y esta vez sí, sin jugar al escondite con la niebla.

   Un cigarrito de última hora y de vuelta al suburbano, donde perdemos toda identidad.

domingo, 10 de enero de 2016

LA LUZ DE UNA VELA



   Proteger la llama con las manos, rodeándola, fue la opción que se gestó en mi cabeza. Una luz que una vez nacida, podía mantenerse por sí misma. En ese vacío, en esa "nada" era reconfortante verla.

   Sabemos desde el primer momento que tocamos una llama, lo mucho que quema. Lo que duele. Pero ahí se mantenía encima de la mesa de madera, bailando con los pequeños movimientos al desplazar la vela que la daba vida. Danzando con la veta de la mesa, dibujando sombras que parecían que por un momento fueran a desvanecerse junto a la luz que las sostenían.

   Al rodearla con las manos intentando recrear la imagen de mi mente, me quemé. Quema, recuerda: es uno de sus atributos más conocidos. Si la tocas, te hiere. Y si eres capaz de permanecer junto a ella, no hará sino dejarte una cicatriz por tu ineptitud. Sabemos que su calor es reconfortante contra el frío. Sabemos también que su luz nos da un soplo de aire fresco cuando no vemos nada. Pero sabemos que estar muy cerca de ella...bueno...lo sabemos...

   No logré la fotografía que quería. En vez de eso, aproximé mi mano para tocarla una vez más. Para sentirme arropado con su calor. A pocos centímetros de ella y tan distante a la vez, ya empezaba a doler. A penetrar por la piel como una aguja.

   No había razón para quemarse. Retiré la mano y soplé: pues es así como los deseos se cumplen al matar la luz de una vela.

miércoles, 12 de agosto de 2015

EL OSITO TEDDY EN VACACIONES




   Día 12

"La cordura sigue en mi cabeza. El calor, la falta de clientes y de trabajo no me han vencido aún"

   Pocos amigos hay tan leales como él. Le conozco desde hace más de 9 años y nunca le ha faltado su sonrisa. En los días como hoy nunca ha dicho un "no" a unas pruebas de iluminación o una sesión de fotos sin sentido. Nunca se ha quejado de encontrarse decaído, de haber sido babeado por un bebé demasiado por un día , de si la ropa que llevaba no era la adecuada o de si no estaba maquillado o peinado.

   Llevamos 12 días doblando en la tienda seguidos y más trabajados. Pleno agosto. Agotador. ¡Pero mírale, él no desdibuja su sonrisa! En los momentos más bajos me recuerda el motivo que nos lleva a doblar vacaciones y a no perderlo de vista. Nos hemos decidido a comprar una tela negra para futuras sesiones de fotos en clave baja. Ya veremos. La próxima es mañana y realmente no tengo mucha idea de lo que saldrá. Los nervios antes de las sesiones me crispan, pero a la vez son un aliciente que nos hace trabajar mejor.

   Todo eso y nada más...Voy a continuar intercambiando ideas con Teddy de los esquemas de iluminación de mañana, a ver si se nos ocurre algo notable.

   Otro día os presento a Wilson.

   Día 13...