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sábado, 7 de enero de 2017

MIOPE EN NAVIDAD



   - Doctor, doctor, creo que me estoy volviendo loco...En ocasiones, veo luces de Navidad desenfocadas.

   - A ver, Daniel, deje de hacer el retrasado y póngase las gafas.

   Gracias a Dios, ente superior, consola o lo que seas. Gracias por estas dioptrías tan,queridas que me hacen ser lo más aprecido a un topo andante en su peor día. Gracias de verdad.

   Soy miope.

   Y he publicado algo de Navidad fuera de fechas...también, sí.

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    Regla básica de un retrato en fotografía: 

   "Enfocar a los ojos"

   Un aparte importante, sí, más no la única en una cara. Tenemos nariz, pómulos, mentón, cuello y los tan queridos labios.

  No todos los retratos descubren un rostro y sin embargo, el no tener la mirada como punto de referencia no nos tendrá nunca que desviar en nuestro esfuerzo por dotar de fuerza y atracción a nuestra toma, así como una historia que nos la describa. Eso dicen...Pues bien, algunos aprendemos muy lentamente, lo siento. Una regla más en la lista de "cosas pendientes y urgentes para aprender". Esto es, el enfocar a los ojos.

lunes, 26 de diciembre de 2016

REGALOS DE NAVIDAD 2016



   "Una idea arropada por dobleces de papel, ése será el regalo para mañana"

   Las navidades no tienen porqué ser de color.

   - Escribiendo en papel higiénico -

jueves, 4 de agosto de 2016

PERDIDO EN UNA ESPIRAL DE LUCECITAS



   La semana de doblanza ya se me está haciendo cuesta arriba: la primera lagrimita está cayendo desde mi ojo derecho. A dos días de terminar de cubrir vacaciones, no sé si lloro de desesperación o de esperanza. Y sí, así soy yo, lloro por un sólo ojo. Soy un chico fuerte.

   Las horas valle, sobre todo las de la tarde, son las más letales. En estos "descansos" de agosto las ideas tontas y sin sentido llaman a la puerta del cerebro para no aportar nada nuevo, pero...ahí están. Perdiéndome en una espiral de lucecitas.

   Y Teddy está también de vacaciones...

lunes, 25 de julio de 2016

MI PEQUEÑA PISCINA


 

    "Hoy me voy a la piscina, que tenemos una en la urbanización. ¿Y tú no te vas a mojarte un poco con el calor que hace?"

   Que asquito me dan aquellos que tienen piscina propia. Sí, asquito sano de ése que dicen que existe. Es hermano de la envidia sana. Pos yo no, fíjate tú. Yo no me voy a la piscina hoy. Ni hoy, ni mañana, ni en todo el verano a este ritmo. Pero descuida, ¿ok? Que mojarme, yo me mojo. Y al suelo de la casa, a la banqueta donde está la copa, mojaré también 3 vasos, mojaré al gato que le gusta estar oliéndolo todo y en resumidas cuentas, ésta es mi pequeña piscina.

   El verano, el calor, el no tener piscina y el hacer pruebas con un Freeway. Ahora estoy mojado, pringoso del líquido de la foto y mi gato no hace más que relamerse el pelaje. Por eso me da miedo hacer pruebas en casa con bajo presupuesto.

   ¡Cuidado con los tiburones, piscineros! Y noooooo, no es envidia :)

jueves, 23 de junio de 2016

REENCUENTRO CON LA MUSA



   Todo sea dicho: llegó tarde a la sesión. La cosa no empezó bien, al menos yo con ella nunca empiezo bien las cosas. Tiene esa capacidad para chocar conmigo en todo: las protestas son gratuitas lleve ella o yo razón, la cuestión es molestarse.  Esos "5 minutos más" al despertador se  convirtieron en unos cuantos más para ella y en una eternidad para mí. Reconozco que pasado el enfado previo con ella y una vez en el lugar donde hicimos las fotos, me tuve que pelear con ella, con el reflector, con las manadas de viejecitos que hacen rutas turísticas por los parques y con la hierba mojada que consiguió que me empapase culo y rodillas por igual.


    Sí, la odio. Pero luego me salva la mañana con su estilo.


jueves, 17 de septiembre de 2015

martes, 15 de septiembre de 2015

LA ÚLTIMA FOTO QUE TOMARÉ



   ¿Los títulos de las fotografías? Forzados: no me gusta ponerlos. Nada, además. ¿Pero tú? Sí, tú. ¿Serías algo sin nombre? Sí, bueno, claro que lo serías, pero es lo mínimo a lo que puedes llamar "propio". Un nombre con el que se te identifique. Aunque sea repetido hasta la saciedad, aunque sea corto, largo, común, extraño, difícil de escribir o no, compuesto o simple...es tuyo al fin y al cabo.

   "La última foto que tomaré". Sí, lo sé, menudo título para una fotografía...¿no es lo que la gente se suele preguntar a lo largo de su vida haciendo fotos, verdad? ¿Cual será la última fotografía que tomaré antes de morir?

   Haciendo memoria podemos recordar las primeras fotos que hicimos. Al menos, yo puedo. No la primera como tal, de pequeño, al suelo de la calle o al perro que tenías como mascota y el cual solo aparecía por una parte de la fotografía, cortado, flasheado o con los ojos entrecerrados, no... Me refiero a mi primera foto "importante". Como ese primer ladrillo de la casa, la que forma parte de los cimientos. Situado en una colina, no aproveché el teleobjetivo nada más que para dirigirlo hacia abajo a hacer fotos a una persona que iba subiendo por el cerro. Una foto movida y a decir verdad, no saqué ni una foto buena de la sesión. Fue vergonzoso y frustrante. Aún hoy lo sigue siendo.

   Pero el título de la foto no es sinónimo de miedo hacia lo que seré o lo que me convertiré el día de mañana. Ni de si mis fotos serán de una manera o serán distintas a lo que hoy hago: es más complicado que todo eso. En mi cabeza esta idea viaja sola sin parada fija, transbordando unos días sí y otros no, y es así, que ni siquiera sé como explicártelo.

   "La última foto que tomaré" no hace un llamamiento a eso que crees que necesitas. No es ese "objetivo" del que careces y que no encuentras o que no te llega, que buscas tan desesperadamente o te agobia porque ellos te dicen que sus vidas sí tienen sentido mientras la tuya está perdida en ningún lado. Tranquilo, ya te lo digo. ¿Ellos son felices? ¡¡Genial!! ¡Pero, eh! Te contaré un secreto: algunas vidas, quizás la tuya, se resuma en que nunca, jamás de los jamases, pares de bailar. ¿Aunque se acabe la música? ¡Sobre todo si la música se acaba!

   ¿Porque sabes qué? Hay algo más, algo que no te habían contando: no tienes que ser feliz.

   :)

lunes, 24 de agosto de 2015

LAS POMPITAS


   Acerca de los sueños rotos y de los que están por cumplirse.

   De todas esas fotos "quebrándose" delante nuestro,  en ese momento. De todo aquello que no salió bien y de no saber qué hacer cuando las sonrisas, los gestos y esa pose tampoco funcionan. Posiblemente de eso nos reíamos.

   Ya el primer globo que echó a volar fue desviado con tu mano. Lo golpeaste con fuerza en un puro reflejo del niño que llevamos dentro. La risa continuada al saber que la foto no había salido no hicieron sino vaticinar el desastre que venía.

   Emular los Tres Monos Sabios tampoco fue buen idea y recurrimos al plan maestro: las pompas de jabón. Soplar tampoco fue la solución, pues entre las risas y la falta de destreza, contadas fueran las fotos salvables. El ventilador nos ayudó bastante y nunca antes me vi disparando con la cámara en una mano y haciendo pompitas con la otra, sin niguna mano libre. Me lo pusiste difícil, muy difícil, pero bien mereció la pena.



   ¿Qué tendrán las pompitas que nos pueden? Soplarlas a través del aro ya es una gozada e independientemente de la edad, nos quedamos embobados mientras flotan en el aire. Nos cautivan sus colores, su olor limpio a jabón...son mágicas. ¿Y romperlas con el dedo? Cuanto más cerca de la cara y cuanto más salpiquen haciéndonos notar su frescor, mejor. Únicas, capaces de atraer toda nuestra atención. Pero efímeras.

   Y en cada pompita, un deseo. La pregunta es cual se romperá primero.