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domingo, 22 de enero de 2017

LA PERSIANA


Cuando me meto a la cama y me arropo, de entre tantas posturas, posicionarme a la derecha es la que más me gusta...no sé. Y los pies, ¡por Dios! ¡Calor por favor! Es asesino notárselos fríos en estas noches heladas. 

   Y empieza el viaje una vez que me quito las gafas: inmersión a ese mundo desnublado con manchas de luz como protagonistas de la historia. Esas manchas borrosas dibujan siluetas rectangulares en mi habitación; la misma que me gusta mirar esperando a que el aburrimiento venga a mí. Luz proyectada a través de la persiana que juega a contar una historia en la pared. Y ésa es otra: intermitente, diferente...Una luz como la cruz verde de una farmacia: se enciende y se apaga en la pared cada mucho tiempo...el mismo que tardo en dormir, acompañándolo de un bostezo. Verde, tintineante y cuya procedencia sigue siendo un misterio por más que busque su origen a través de la ventana.
De entre todas esas rayas abstractas podrás ver un semáforo cambiante, una farola cochambrosa y un rótulo blanco a pie de calle...aunque eres libre de ver lo que quieras. Siempre lo fuiste y ésa es la magia de lo abstracto.

   Y gracias. Gracias por hacerme ver que no estaba tan solo como pensaba. Que no todo lo que tú ves, lo tenía que ver yo.

   Las últimas luchas del día vienen a mi cabeza y me rindo a la abatalla de algunas de ellas. Busco mi interruptor de apagado, es tarde ya. ¿¿Dóndeeeeee diablos está...?? ¡¡Ah, aquí!!

   Buenas noches.

jueves, 15 de diciembre de 2016

¿NIEBLA, ERES TÚ?



   Me ha hecho mucha ilusión poner el antiniebla trasero por primera vez en mi etapa de conductor. Casi lloro...pero de miedo: ¡¡no se veía nada de nada!! Hoy he comprendido que además de chalecos reflectantes amarillo pollito debo llevar en el coche bengalas de auxilio made in Jurassic Park...



     Lo mejor fue tras aparcar, ver como los pocos viandantes se te quedan mirando incrédulos mientras haces fotos. No creo que la niebla, el frío mortal y que fuera la 1:00 a.m. ayudasen mucho.



martes, 29 de noviembre de 2016

NOCHES Y NOCHES


   La noche y su delicadeza.



   Embriagadora sin duda, me acaba de dar la mano para atraparme en su locura. Con una gran red, bien tejida, viene de compañera. Y aquí me encuentro buscando y rebuscando algo en ella que yo mismo desconozco. Por miedo a pensar, a perder 5 minutos en saber a qué llamar meta.


   Costó decidirme por la cámara. Me pesó tomar la decisión en su momento. Y ahora me siento como una lente que se ha estrellado contra el suelo. Comenzándose a agrietar y buscando el  valor para ver la realidad, para dejar de susurrárselo al oído y tomar aire para gritarlo fuertemente. Para dejarse de mentiras. De poder diferenciar la pasión del hobby, de la obligación a la dedicación. No para vivir de ello, si no para disfrutar de cada disparo.



   Y es algo tan difícil de hacer cuando cada sesión ha de afinarse bajo una perfección impoluta. Es ahí cuando te das cuenta de que cada moneda de tu bolsillo, ha sido conseguida trabajando a base de violar tu vida.



   La noche y su desgraciada delicadeza. Que no vuelva más por unas semanas.

miércoles, 5 de agosto de 2015

DOMINGO ACCIDENTADO




   El domingo fue muy accidentado, no lo negaré.

   La idea era grabar planos y recursos para un proyecto de esos que sólo funcionan en tu cabeza: "Tus 6 segundos". Tenía pensado algún plano nocturno, pero no salió. Un desastre.

   Arrancamos en pleno centro de Madrid y de ahí, entre pasos, llegamos a Príncipe Pío. Por último iríamos a Marqués de Vadillo fortuitamente. Cuando nos dimos por vencidos en la idea de grabar los planos al no ver algo que nos convenciera, pasamos al plan B. Durante 5 horas estuvimos buscando un nuevo lugar sin éxito. Yo quería ir a un sitio concreto, el lugar estaba cerca de Madrid Río, pero no sabía exactamente dónde. Me costó convencer a mi compañero para recorrer todo el río y cuando el sol se escondió, ya a punto de darme yo por vencido también, encontramos un puente que nos animó a sacar las cámaras. 

   Aunque no era el lugar que buscaba intentaría probar lo que tenía en mente: exposiciones nocturnas de más de cinco minutos. Las primeras pruebas no fueron muy allá. Mi compañero se perdió por la estructura mientras yo desde una posición más distante y apartado de todo, me decidí a hacer una exposición de 8 minutos. Al segundo intento tuve que dejarlo: dos personajes que no me dieron buena espina se acercaron a donde estábamos. En plena oscuridad y sin sitio por donde "escapar" ya me veía estrellándoles el trípode en la cabeza. No fue a más: sólo se acercaron a hacer una foto. Sí, la gente si te ve haciendo fotos se acerca y aunque no sepa el motivo ni la intención de lo que intentas, sacará su "founmovail" y hará una foto sin saber muy bien a que. Conclusión: me pasé del tiempo de exposición por varios segundos por estar vigilándoles y la foto salió sobreexpuesta. Cortada de rollo total.


   Decidimos recoger chiringuito y volver al metro. La ironía de todo es que después de las doce de la madrugada y delante de la boca de metro por la que nos metimos, estaba el sitio que estuvimos buscando  durante más de 5 horas. Yo quise buscar un punto para fotografiarlo pero mi compañero empezó a rabiar y nos volvimos para casa.

   Resumen: apuntado en la agenda para el próximo fin de semana. Confío no tardar 5 horas esa vez.