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domingo, 22 de enero de 2017

MINI MACROS



La bombilla de mi habitación que es deforme la pobre.



   La parte preferida que me cautiva de una guitarra es la madera. Y sí, ya sé que las guitarras están    hechas en su mayoría de madera, pero concretamente la veta de la madera del mástil...Lo adoro.



Fotografiarle siempre conlleva algún que otro arañazo...pero son de esas cicatrices que llevamos con orgullo.



 Sabia es la savia.
   ¡¡Chistaco!! ¿No? ¡¡¿¿No??!! Vaya...




   "El bello príncipe Felipe rescata a la encantadora Aurora". 
   Versión Park of Quinta de los Molinos patada to dictionary cupofcafeconlechewins.



   Sólo la puntita.



   Floreados y estampados.



   Serán las ganas de llorar, tan cristalinas, las que hacen pender de un hilo a tantas lágrimas perdidas.




   1,2,3...Splash! Si recuerdas esa película, es que ya estás viejo.



   Para enmarcar.



   Nuestro Notre Dame madrileño.

BARRIDO DE FRÍO



  Después de todo un día fuera de casa, con el móvil off y tras saludar a Olaf en plena era glacial en Madrid, todos teníamos prisa por llegar a casa...Y ya que un compy no me pasó la foto de la niña jugando en bici, me toca salir por ahí a hacer barridos a riesgo de perder los dedos por congelación.

jueves, 15 de diciembre de 2016

¿NIEBLA, ERES TÚ?



   Me ha hecho mucha ilusión poner el antiniebla trasero por primera vez en mi etapa de conductor. Casi lloro...pero de miedo: ¡¡no se veía nada de nada!! Hoy he comprendido que además de chalecos reflectantes amarillo pollito debo llevar en el coche bengalas de auxilio made in Jurassic Park...



     Lo mejor fue tras aparcar, ver como los pocos viandantes se te quedan mirando incrédulos mientras haces fotos. No creo que la niebla, el frío mortal y que fuera la 1:00 a.m. ayudasen mucho.



martes, 6 de diciembre de 2016

MANCHA EN TU HISTORIAL




   Una mancha en la pared paseando por Madrid. Una mancha que se desliza hacia el suelo. Llama a la puerta de los recuerdos. El arte abstracto es a menudo difícil de entender. Nunca me gustó la pintura. La rama de lo abtracto y mi capacidad imaginativa para analizarla no se llevan bien.

   Hoy conocí a una persona. Teníamos que fotografiar sus obras: un total de 6 lienzos con bastidores. Todas eran pinturas abstractas y el trabajo fotográfico iría destinado a mostrar sus obras en su página web. La mujer me fue explicando conforme iba fotografiando las pinturas, el significado que para ella tenían. El entusiasmo que en ello ponía iba acompañado del alto precio de las mismas (muy justificado a mi parecer). No fueron pocas las que me gustaron y que colgaría gustosamente en la pared de mi casa.

   Ella seguía desembalando las obras y colocándolas, intercalando palabras conmigo. Con cada explicación, la mujer se iba marchitando más y más con sus argumentos, hasta quedarse envuelta en una pequeña tristeza.

   Mucho sentimiento delante y detrás de cada lienzo. Terminó de contarme la historia sin entrar en mucho detalle, incidiendo un par de veces en como estaba rodeada de alguna que otra persona tóxica en su vida. Una historia triste en su mayoría, con pequeños detalles que me hicieron sonreír de alegría. Admiro a las personas como ella. Las gotas de ilusión que le ponen a las cosas, sin rendirse pese a lo negro que pinta a veces el camino. Podría seguir contando los detalles de lo que esa tarde hablamos, pero no soy yo quien debe termina de contar su historia....sino ella.