Locura de día, estrés, de trabajo, de gente...Menos mal que hemos tenido risas aseguradas preparándonos para cuando venga el pequeño Leo pese a no contar más que con una ventana de luz natural...¿Pa qué un flash? ¿Pa qué?
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domingo, 22 de enero de 2017
EL PEQUEÑO LEO
sábado, 30 de julio de 2016
EL DESENFOQUE PERFECTO

Me encanta esta fotografía.
Durante algún tiempo no sabía si subirla a la red: técnicamente no es la mejor. Está claramente desenfocada y muchos dirían que por qué cuelgo la foto.
Pensé en la de fotografías analógicas de los "padres de la fotografía" que son veneradas, icónicas del mundo de la fotografía. Algunas fotos de estos maestros son un desastre técnico: foco, exposición, enfoque...y a pesar de ello, son adoradas por expertos y por amateurs por igual. Actualmente, muchas de esas fotos serían criticadas si hubieran nacido de una maquina digital. El ver la foto ipso facto nos ha hecho olvidar algo muy importante: el momento que se captura y que no volverá a darse igual. Hoy día, nos hemos vuelto demasiado perfeccionistas y con ello, hemos abandonado parte de la magia de la fotografía. Titulitis y perfección, titulitis y perfección...
¿Por qué la cuelgo entonces, si no tiene foco? Podré repetir otra foto con foco perfecto en sus ojos...y otra foto más... y otra más..y otra...y otra...¡y cien mil más! Pero capturar una sonrisa como la que me regaló en ese momento...eso ya sería mucho más difícil.
No todo es perfecto. Se podría decir que cuando se combina una metedura de pata de foco como ésta y una sonrisa como la suya, es algo así como un "desenfoque perfecto".
Así se llamará la foto: El desenfoque perfecto. Eso o que no se enfocar.
¿Por qué la cuelgo entonces, si no tiene foco? Podré repetir otra foto con foco perfecto en sus ojos...y otra foto más... y otra más..y otra...y otra...¡y cien mil más! Pero capturar una sonrisa como la que me regaló en ese momento...eso ya sería mucho más difícil.
No todo es perfecto. Se podría decir que cuando se combina una metedura de pata de foco como ésta y una sonrisa como la suya, es algo así como un "desenfoque perfecto".
Así se llamará la foto: El desenfoque perfecto. Eso o que no se enfocar.
domingo, 16 de agosto de 2015
UN 50 MM, EL CAFÉ Y TUS CINCOS MINUTOS

Mola improvisar las sesiones.
Aún así, prefiero tener una idea de por donde me moveré y un esquema en mi cabeza del tipo de fotografía que haré. En base a eso: improvisación. También hay momentos y temporadas más "foteras" que otras, donde podemos hacer o muy buenas fotografías o tener esa frustrante sensación de "foto gemela igual a todas las demás que hago".
Lo de este día fue un robo a mano armada: reconozcámoslo. Con medio Kinder Bueno metido en la boca, 5 minutos para hacer una foto y un café esperando en la barra, sólo pude decir "Eh, ¿estás más morena, no?" Y todo bajo la atenta mirada de un 50 mm que se marchita poco a poco, volviéndose viejo con cada día que pasa.
Sí: el foco en esta foto está de vacaciones, pero es pleno agosto al fin y al cabo, ¿verdad? Me da igual, la foto me encantó como retrato. Pero sí, el foco por las nubes.
Al menos tú ganaste tu café y yo una buena foto.
Lo de este día fue un robo a mano armada: reconozcámoslo. Con medio Kinder Bueno metido en la boca, 5 minutos para hacer una foto y un café esperando en la barra, sólo pude decir "Eh, ¿estás más morena, no?" Y todo bajo la atenta mirada de un 50 mm que se marchita poco a poco, volviéndose viejo con cada día que pasa.
Sí: el foco en esta foto está de vacaciones, pero es pleno agosto al fin y al cabo, ¿verdad? Me da igual, la foto me encantó como retrato. Pero sí, el foco por las nubes.
Al menos tú ganaste tu café y yo una buena foto.
viernes, 7 de agosto de 2015
MUSA
Me saca de quicio, no puedo negarlo.
Pero he de reconocer que me encanta retratarla. Sus ojos de infarto, de pupilas grandes: únicas. Y sus pómulos marcados dibujando esa línea curvada a sus labios. Y más que eso.
Sólo hoy, hacer esta sesión medianamente improvisada costó sudores. ¿Por qué medianamente improvisada? ¿Si es así es que ya estaba planificada, no? Más o menos: el tiempo que llevaba queriendo retratarla de nuevo trae consigo muchos meses atrás, pero el momento no siempre es el adecuado. De hecho, este día tampoco lo era.
Al menos no discutimos. Otras veces rabiamos de camino al metro debatiendo en un lucha por tener la razón sobre el otro. Este día fue más llevadero, aunque algún empujón traicionero se llevó. Pero yo salí victorioso del debate :)
¡Y ojo! Ella intentó quemarme y estuvo a punto de que me detuviera un agente de seguridad. Y todo eso, solamente de camino al metro. El día a día con ella no suele ser fácil, y para colmo no se lleva bien con las Coca Colas. Sin servilletas es recurrente que el fotógrafo lleve un pañuelo anti-emergencias.
Cuando el vagón del metro se llena, ya es otra historia. Toca sentarse en los asientos a modo de evitar que los viajeros gumias ocupen tu sitio a su lado. Es hora de revisar las fotos, poner pegas y seleccionarlas antes de que se llegue al destino.
Pero he de reconocer que me encanta retratarla. Sus ojos de infarto, de pupilas grandes: únicas. Y sus pómulos marcados dibujando esa línea curvada a sus labios. Y más que eso.
La palabra "fotógrafo" me sigue dando mucho miedo a día de hoy. La temo. Me queda grande y prefiero rechazarla. Aún así, dicen que los artistas precisan de una musa, diosas inspiradoras en el arte y la ciencia...y bueno...
...Sí, me quedo con mi musa.
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