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viernes, 13 de enero de 2017

¿TU NÚMERO FAVORITO?



   "Venga, venga, anda dime tu número favorito. ¿Alguno tendrás no? ¿El número de tu matrícula? ¿Algún PIN de teléfono? ¡No sé...una cifra que te dé suerte o algo! ¿El número que siempre apuestas en la lotería? ¡Una fecha! ¿Es una fecha de cumpleaños, verdad?"

   Si digo 73 soy un friki de Sheldon. Si digo 69 un pervertido. Si es una número de una sola cifra soy simple. Si tienes dos cifras, soy muy normal. Y si tiene tres o más, demasiado complicado... 
   De pequeño lo tenía claro: el 6. Es un número cojonudo. En mi defensa diré que me gustan los números pares preferiblemente. Con 15 años pensaba que mis ideas ya las tenía fijadas: mis gustos, mis miedos, mi carácter, lo que odiaba, lo que amaba...el color del pelo de una chica o su color de ojos. ¿Y si tenía todo esto, por qué no un número favorito? Y así me quedé con el 6.

   Nada más lejos de la realidad. Pasarían muchos años hasta darme cuenta que estaba equivocado. Mi número favorito es el 2.8.

   Lo amo...

   ...y sé que en lo más profundo de su corazón, él también me ama.

   Vota por 2.8

sábado, 7 de enero de 2017

¿BARBA O NO BARBA? HE AHÍ LA CUESTIÓN



      Prometo y juro que después de que pase Reyes me afeitaré... No, empiezo mal...

   ¡FELIZ AÑO 2017! ¡Como comienzo de esta nueva etapa, en este año estoy decidido a llevar menos barba que el año pasado! No, no, así tampoco...¡Bah, al demonio! Llevare barba hasta Reyes al menos...bueno...el año no parece que vaya a ser tan largo...

   ¿Barba to´el año?

domingo, 17 de julio de 2016

NEW MEMBER FAMILY




   Un nuevo miembro se incorpora a la familia.

  Ayer no tardó en decirme una persona que cuánto me había costado. ¿En qué lo quieres? ¿En dinero? No, hagásmolo más divertido...¿Fines de semanas de fiesta sacrificados? ¿Sangre? ¿Lágrimas? ¿Vida social inexistente? ¿Sudor? ¿Pelis de cine sin ver? Y aunque no creo que el trabajo duro tenga recompensa, a veces, sólo a veces...en fin...Sólo a veces...

   ¡Y no lo pintaremos de amarillo esta vez! :)

   danieljimenezfoto.wix.com/portfolio

lunes, 6 de junio de 2016

¡FIN DE COMUNIONES 2016!



  ¡Fin de comuniones 2016!
   Y pese a la alegría para l@s protas de las comuniones y eventos de quince años, la última del día sábado fue para recordar:
   Un perro cachorro que me da "un pequeño obsequio", un párroco que me vacila delante de toda la iglesia y que cuando vas a dejarle mal te pide amablemente "que tomes asiento"...y en la casa del señor, su palabra va a misa. Huid de los taxistas de 6 plazas, su agresividad al volante es proporcional al tamaño del vehículo que manejan. Mi flash manual casi se descoyunta contra el suelo, pisé con botas por lo menos a dos invitadas con minúsculos zapatos de tacón, una niña pequeña se agarró a mis piernas mientras hacia una foto y no me dejaba moverme, haciendo que casi me esmorrase contra el suelo y un largo etc. Todo esto sin atreverme a bailar durante el evento, este domingo mi bíceps femoral izquierdo ha pedido reposo durante todo el día, mi rodilla derecha ha tenido íntimos romances con los cubitos de hielo. Los dedos pulgar, corazón y anular K.O.s y mis lumbares aún sienten pinchazos a día lunes. ¡Aunque ha sido toda una experiencia!
   Vamos cogiendo ritmo para junio, que entra con fuerza y calor. Mucho, pero que mucho calor...

domingo, 13 de marzo de 2016

LA BODA



   Boda: todavía estoy esperando a los 31. Llevando la alianza conmigo, fuera de la mano eso sí, hasta ese día. En estos dos años que le restan cubriré  los enlaces cámara en mano y es que esta boda, tuvo su miga :)

   Reconozco que ha sido la boda más grande a la que he enfrentado hasta ahora. Madrugar y empezar con fuerza no era el reto: lo disfruté como un enano. Doy gracias a mi "clienta" por contar conmigo, por darme esta oportunidad y por hacerme "sufrir" como lo hizo: taxi para aquí, taxi para allá en busca de la peluquería. La sorpresa fue mayúscula cuando reconocí a las peluqueras, antiguas amigas de hacía tiempo. ¡Gracias  Mixtura Peluqueros por vuestra profesionalidad! ¡Seguid así por la pasión con la que destacáis!

   Por otro lado, probé lo que era montar en un Mercedes-Benz clase S limusina. Sí, presumo de ello porque pocas veces tendré esta oportunidad, así que podéis morir de envidia sanamente. Pero, ¿cómo no iba a dar la nota? No podía quedarme tranquilo sin liarla: me encantó el momento en el que el chófer me preguntó si iba cómodo. A decir verdad, mi asiento se encontraba demasiado adelantado. Le dije que no se preocupará, que ya lo echaba para atrás un poquito. Inocente, metí la mano por debajo del asiento buscando la palanquita para mover el asiento. Debajo no, a los lados tampoco...Me resigné y quedé encorvado. El chófer, preguntándome una vez más si iba cómodo al ver mi posición fetal improvisada, visiblemente incómoda, me ayudó indicando el botoncito a pulsar. Con un "clic" a un botón de no pocos que había en mi puerta, el asiento se desplazó hacia atrás. Magia, encanto y pasión. Me enamoré en ese instante del coche, y si el chófer me hubiera dejado, me hubiera pasado la tarde haciendo combos con la botonera de cada parte del asiento: respaldo, cabecero, etc. Lo quiero.

  La ceremonia transcurrió con los invitados y alguna cara conocida, pero con una gran responsabilidad. Trabajo duro y moverse muy rápido. En mi vuelta en taxi, con el evento ya terminado, el conductor resultaba ser un apasionado de los drones aéreos y de carreras, llegándome a mostrar vídeos de competición suyos. Un viaje ameno pero sin reducción de la tarifa del taxímetro. Pero bueno, ¿no se puede tener todo, no?

   Cuando llegué a mi bloque, con la mochila a cuestas, me paré en el portal. Ahí, entre elegir subir las escaleras o coger el ascensor, llegó un momento muy íntimo, un momento reflexivo en los que cualquiera de las dos opciones me parecía un verdadero infierno. Me colgué la chaqueta en el brazo y me descalcé con los zapatos en la otra mano. La decisión de coger al ascensor me pareció la más sensata, pero no por ello la más llevadera: cada paso hacia la puerta del elevador  se sentía como alfileres a doquier en la planta del pie. Me sentí mujer por un momento, tras una noche de baile con tacones agresivos: la chaqueta hacía las veces de bolso y a mis zapatos sólo había que añadirles tacón para terminar de completar el símil. No sé cómo aguantáis, os admiro de verdad. Cuando llegué a la cuarta planta, el pasillo decidió alargarse más de lo normal. Llegar a mi puerta fue todo un reto dando pasitos, adolorido. No tuve fuerzas ni para tocar el timbre: golpeé la puerta con las pocas fuerzas que me quedaban y gracias al cielo, me abrieron. No hubiera podido sacar las llaves. Me dirigí a la cama, me tiré y lloré. Bueeeeno, no fue así, esto último es mentira. No era la cama, fue el sofá. Pero lo de llorar...una lagrimita de sufrimiento si corrió por mi mejilla.

   Pero es echarle cuento al tema. El trabajo mereció la pena, a pesar de ser la primer macroboda a la que me enfrento. Lo disfruté desde la primera foto y les deseo a los novios la mejor de las experiencias de aquí en adelante.

   ¡¡VIVA LOS NOVIOS!!