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jueves, 25 de junio de 2015

PÚSOME MORADO


   El calor parece haberse instalado en Madrid, por fin. Gala de ello lo hacen esas buenas noches frescas y los paseos a toda leche. Pendientes están las fotos nocturnas que a modo de experimento y robando su paciencia, ando haciendo. Algunos lugares me los conozco, otros no tanto. Aunque estas fotos sin sol siguen en pañales. No creo que salgan a la luz para la impaciente de turno.

   Ahora no es tanto así. Míralas. No es de noche y ellas, son las últimas que quedan de una bolsa llena de chucherías. Una tan llena que da corte ponerla en la báscula y oir "cantar" a la dependienta el precio ante la atónita mirada de los que están detrás tuyo esperando su turno. Una bolsa que ningún adulto se atrevería a comprar a su hijo. Las horas de la comida trabajando en la tienda y tan cercanas a julio empiezan a hacerse cuesta arriba. ¿Qué es lo que tengo? Moras.

   La mora roja, la mora negra y la mora...¿azul? Ésa es una impostora, pero como todo en la vida, su sabor  es prohibitivo, dejando a sus otras dos compañeras marchitándose a su lado. Las coloco en el metacrilato y enciendo la cámara. Estas versiones dulzonas son polidrupas y  tienen más de 700...hmmmm, ¿puntitos? ¿Bolitas pequeñas? Sí, no soy científico en mis horas libres ni matemático: las conté "one by one"....¿Y tú, qué me dices? ¿Acaso nunca te las has metido en la boca ,"desnudándolas", para volver a sacarlas tras un rato de rechupeteo y decir a un amigo: "¡Mira!"?  Que esa persona nos sonría reconociendo nuestro esfuerzo es un refuerzo positivo a nuestra persona. Lo hemos hecho todos de pequeños y no tan pequeños, y si no es así,  es algo  que deberías hacer ahora mismo.

   Si estás tan aburrido como yo, ve a una tienda de golosinas. Sin miedo. Pide unas pocas de estas moras y haz lo que te digo. A veces, somos esclavos de las mismas acciones y experiencias a pesar de estar tan lejos el uno del otro. Por esa magia es por lo que el ser humano empatiza con otro.

   ¿Sobre que les pasó a las moras, dices? Me las comí, la primera de todas ya deberías saber cual.